4 puntos para pensar la niñez y adolescencia vulnerada, según Francisco Estrada

El Área de Redes Institucionales de la Fundación Gente de la Calle invitó al destacado profesor y abogado de Familia, Francisco Estrada Vásquez, para conocer más sobre la crisis de los sistemas de protección y promoción de la infancia y adolescencia que sacude Chile.

Y es que, en nuestro país, niños y jóvenes han sufrido desprotección y vulneración de sus derechos fundamentales. Un doloroso botón de muestra son las escalofriantes cifras oficiales, las cuales indican que entre el 2005 y el 2016 murieron 1.313 menores y mayores de edad vinculados directa o indirectamente al Servicio Nacional de Menores (Sename).

Por ello, quien fuera director de ese organismo durante el 2010, Francisco Estrada, expuso sobre el estado de la infancia ante los equipos que componen la Fundación Gente de la Calle, en el marco de los talleres de verano que esta institución realizó durante el pasado mes de enero.

Aquí dejamos algunas ideas que el experto mencionó en su presentación, y que hemos sintetizado en cuatro dimensiones que nos pueden servir para orientar la comprensión de esta crisis y sus desafíos.

1. Derechos sin ejercicios

Estrada Vásquez expuso que el ordenamiento jurídico de Chile contiene una serie de derechos y garantías para los ciudadanos, ya sea por la Constitución, convenciones internacionales, leyes o normas, entre otras disposiciones.

“Lo que ocurre aquí es que muchas de ellas no se respetan ni se llevan a la práctica“, y no existen “suficientes mecanismos de exigibilidad” de los derechos que se garantizan jurídicamente.

2. Entendimiento desfasado

A esa brecha entre la garantía y su práctica se suma un marco desfasado de entendimiento de la sociedad, que no permite una mayor comprensión de las nuevas dinámicas sociales, particularmente en materias de infancia y familia.

“Aquí se piensa una infancia de los 90′, donde no se encarga de todas las dimensiones que deberían considerarse al trabajar con menores vulnerables”, dijo Estrada.

Por ejemplo, mencionó que no se evidencian aspectos como la familia, la escuela, la salud, el espacio habitable, el espacio virtual, el sistema de justicia y el sistema de protección, que son parte de una infancia con nuevas condiciones de desarrollo, interacción y protección social, y que responde a contextos que hay que tomar en cuenta.

3. Trabajar desde la complejidad

Dados los problemas mencionados,  el abogado aseguró que “la actual Justicia de Familia no logra llegar a toda la información de los casos con los que se trabajan, a toda la red de relaciones a las que se ven sometidos los sujetos”.

Por ello, las instituciones deberían dar más importancia a la complejidad de los casos, y no solo limitarse a cumplir con la gestión tradicional. Aquí, el experto aseguró que “el trabajo con la familia de origen requiere cuestiones técnicas, pero también logísticas; cuestiones profesionales, pero también económicas”.

A pesar de todas las condiciones desfavorables para un trabajo desde la complejidad, Francisco Estrada hizo mención a modelos construidos por ciertas organizaciones, como el de la Fundación DEM, donde se hace énfasis en la realidad de los niños, sus familias y sus comunidades, permitiendo con ello un abordaje integral desde los diversos espacios de relacionamiento.

4. Convertirse en especialista

A este enfoque desde la complejidad se agrega un punto clave a considerar para las instituciones que trabajan con personas y grupos vulnerables: el ser perito, y superar las visiones que van desde el “buenismo” o la simple ignorancia en la materia.

“En momentos, más que un buen abogado, se necesita un buen perito, un buen diagnóstico de un asistente social, de un psicólogo, del gestor, etc.. Se requiere un ojo entrenado con un lenguaje técnico adecuado, no solo lo anecdótico”, subrayó Estrada.

Proteger a grupos vulnerables

La crisis del Sename se ha reflexionado en nuestra Fundación a través de diversas columnas de opinión, e incluso en una carta abierta publicada el año 2016, donde se compara la “seguridad que entrega la calle” frente a la de los fallidos mecanismos de protección que debiesen resguardar y promover la niñez.

En esa misiva, hecha llegar a diversos parlamentarios, se mencionó que “como Fundación Gente de la Calle tenemos la convicción de que los niños, niñas y adolescentes, junto a las personas con discapacidad mental y los adultos mayores, son sujetos de especial protección por parte del Estado, y que, en relación a ellos, la situación de calle es una consecuencia del abandono familiar y de la ausencia de resguardos institucionales“.

Esta reflexión sobre grupos especialmente vulnerables llevó a que nuestra Fundación organizara, en octubre del 2017, un foro con representantes de la Defensoría Penal Pública de la Región Metropolitana (norte y sur) y con el mismo Francisco Estrada, donde se tensionó la reflexión sobre “Grupos vulnerables y acceso a la Justicia”, colocando en el centro la búsqueda del respeto a la dignidad y a los Derechos Humanos fundamentales de cada persona y colectivo.

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