Residencia de Adultos Mayores Franklin recibió a profesores en labores de voluntariado

El jueves 16 de agosto cerca de 12 profesores del Instituto Alonso de Ercilla arribaron a la Residencia de Adultos Mayores Franklin, en la comuna de Santiago. Ya en el lugar, compartieron una merienda solidaria con los adultos mayores y evaluaron la posibilidad de proyectar un trabajo permanente en materia de solidaridad y acompañamiento humano.

Según comentaron los profesores, la actividad se organizó en el contexto del Mes de la Solidaridad, que se instauró en Chile en honor al Padre Alberto Hurtado. En la oportunidad, profesores y adultos mayores compartieron anécdotas e historias que enriquecieron el encuentro.

Con este primer vínculo, los docentes aprovecharon de acercarse a la problemática del adulto mayor en situación de calle y familiarizarse con las labores de la casa, la que fue calificada por uno de ellos como “un espacio muy amigable donde se podrían hacer varias cosas”.

 

Punto de partida

Para Jaime Enríquez, unos de los coordinadores educativos del colegio visitante y coordinador de la actividad, “la idea es que no sea un evento, sino que sea una cosa más permanente. Que refleje un poco lo que debe ser la solidaridad; que es más una actitud que una situación circunstancial”, expresó.

Y añadió: “Si bien es cierto que somos profesores y pasamos enseñando, en la práctica queremos aproximarnos a este mundo que tiene características propias. Desde esa perspectiva uno viene a aprender. Después, si podemos colaborar con ayuda material o espiritual, contactos, actitudes y afectividad, me parecería estupendo. Eso sería ideal para nosotros”.

 

Expectativas de sensibilización y acompañamiento

Por su parte, desde Franklin destacaron la actitud y disposición de los profesores. “La idea es que también se entienda y se mire el mundo de adulto mayor: las condiciones en las que están viviendo hoy”, expresó Jacqueline Rodríguez, coordinadora de la Residencia, quien además enfatizó en la idea de dilucidar las razones que restringen a un adulto mayor a vivir en una casa de acogida: “no es porque quieran, es porque tienen la necesidad”, manifestó la profesional, en alusión a la escasez de alternativas de autonomía para los adultos mayores vulnerables.

Según observó el profesor Jaime Enríquez, “a nosotros se nos invisibiliza este tipo de experiencia. No la vemos habitualmente. Por eso yo creo que hay que salir de la práctica eventual. El 18 de agosto es el día de la solidaridad, y a veces recién ahí nos acordamos que tenemos que ser solidarios. La idea es que no sea así para nosotros, sino que sea algo más permanente. Que podamos comprometernos un poquito más.”

Finalmente, a propósito de la once compartida, desde Franklin se quiso destacar la importancia de los vínculos humanos que se construyen al calor de estos primeros encuentros. “A través de acciones como esta se logra aportar motivación a los caballeros. Es un complemento (a sus procesos individuales). Puesto que debido al roce con distintos tipos de personas ellos logran aprender cruzando conocimientos”, valoró la coordinadora de la casa.